FEDEBIOCOMBUSTIBLES
ASAMBLEA GENERAL OREDINARIA
Bogotá, Marzo 12, 2008
INFORME DEL PRESIDENTE EJECUTIVO, JORGE BENDECK OLIVELLA
Distinguidos asambleístas e invitados:
En este mismo recinto, el 24 de febrero de 2004, un grupo de 63 personas dimos vida a la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia, para que se constituyera en un foro en donde pudieran congregarse todos los interesados en la cadena del alcohol carburante, para dar concreción al espíritu de la Ley 693 de 2001. La expedición de la Ley 939 de 2004 o ley del biodiesel, complementó el marco regulatorio para los biocombustibles. Desde entonces, la Federación ha venido trabajando para que dichos combustibles hagan parte esencial de la canasta energética, buscando reemplazar de manera creciente los petrocombustibles.

Es así como, el Gobierno Nacional ha expedido normas que le han abierto opciones serias a los biocombustibles. La Federación estuvo muy pendiente a que la normatividad estuviera siempre apegada al espíritu con que impulsamos la ley 693, madre y ejemplo para la expedición de la ley 939 o de biodisel.

En estos cuatro años, hemos desarrollado una importante tarea de divulgación en diferentes escenarios. Universidades, foros, conferencias, reuniones individuales, escritos, declaraciones, en fin, hemos utilizado todos los medios para crear conciencia de la importancia que para el país tienen los biocombustibles y la producción de materias primas agroenergéticas para satisfacer las demandas de una industria que permitirá, como lo hemos dicho antes, a generar empleo justamente remunerado cubierto por la seguridad social. Adicionalmente, preparar a Colombia al posible desabastecimiento de hidrocarburos, dado que es bien conocido que nuestro país mantiene unas reservas escasas y una producción elevada exigida por el factor de producción máxima eficiente.

En los años 70, pasamos por una crisis muy seria que nos obligó a importar no solamente petróleo sino gasolina, con resultados catastróficos para las finanzas públicas. El país tuvo que endeudarse para poder importar esos productos, que se vendieron generosamente subsidiados en el país.
Pretendimos, entonces, con ECOPETROL a la cabeza, replicar la experiencia del Brasil y buscamos que en Colombia se produjera alcohol para reemplazar parcialmente las importaciones de gasolina. Trabajamos por ese propósito, pero nos faltó capacidad para convencer a quienes manejaban la industria de licores de que el monopolio que ostentaban los departamentos no podía extenderse a los alcoholes impotables. Si bien creamos conciencia en algunos estamentos como los académicos, el descubrimiento de Caño Limón echó por tierra las esperanzas que nos motivaban entonces.

Hago un homenaje al visionario Alfredo Carvajal Sinisterra que, como Presidente de ECOPETROL, delegó en el suscrito el manejo de ese proyecto. El sabía, como el ex ministro ALBERTO VASQUEZ RESTREPO que Colombia tenía que apalancar su canasta energética en los biocombustibles pero, más, por su efecto indiscutiblemente positivo en el desarrollo endógeno de las regiones y su significado para paliar la crisis de empleo, violencia y desplazamiento que se tornaba cada vez más grave en Colombia.
Veían en la agroenergía la llave para el cambio social. Si bien los años pasaron, quienes creíamos en ese pensamiento, los que hicimos posible la expedición de la ley 693 luego de largo proceso de concientización, creamos la Federación que ha ido creciendo gracias a que cada uno de los nuevos miembros comulgan con sus fines, que son los mismos que nos motivaron hace ya treinta años.
Las cuentas son claras. Para producir un barril de gasolina se requieren 2,5 barriles de petróleo de calidad media. Para un barril de diesel se procesan 4 barriles de petróleo. Es decir, la gasolina es un 40% y el diesel 20% en volumen de un barril de petróleo.
Nuestra producción actual de alcohol es de 6.603 barriles por día. Para producir su equivalente volumétrico en gasolina, habría que cargar la refinería con 16.509 barriles.
Si valoramos esa producción de petróleo en 1.5 millones de dólares por día, significa que el país, técnicamente, podría exportar ese petróleo reemplazado por alcohol en un costo estimado de 548 millones de dólares por año, a 85 dólares el barril.
Exportando el mismo volumen de gasolina la suma sería de US$ 205 millones a US$ 80 el barril.
Ya este pequeño volumen tiene un significado inmenso para Colombia. Pueden ustedes calcular lo que habrá de representar la industria de los biocombustibles en el futuro cuando el consumo interno llegue a los 6 millones de litros de alcohol por día con una mezcla de E-25 y las exportaciones alcancen los 10.5 millones de litros por día, en el año 2020, si la normatividad colombiana, a que nos referiremos más adelante, lo permite.
Como bien saben nuestros asociados, desde el primero de enero pasado, el petrodiesel de la Costa Atlántica es mezclado con biodiesel producido por ese pionero y patriota Carlos Murgas Guerrero en su planta de Oleoflores y estimamos que antes de un año, ya la industria de biodiesel tendrá la capacidad de producir suficiente combustible para sustituir algo más del 5 por ciento del petrodiesel, que es la cantidad importada.
La producción actual de 50 mil toneladas de biodisel por año, equivalente a 360.000 barriles de petrodiesel, le significa al país un ahorro en divisas por importación de este combustible de 36 millones de dólares al año. Cuando durante el 2008 entren en producción tres plantas adicionales con 230 mil toneladas de biodiesel, algo más de 2 millones de barriles, tal economía será del orden 202 millones de dólares, a 100 dólares el valor del barril de petrodiesel de muy bajo contenido de azufre.
Hoy, estamos mucho mejor preparados, que entonces, para enfrentar una potencial crisis petrolera No nos cabe la menor duda.
LA NORMATIVIDAD
En el año 2001 se expidió la Ley 693 o ley del alcohol carburante. El Gobierno del Señor Presidente Uribe, con su ministro de Minas y Energía Luís Ernesto Mejía, expidió la normatividad que le dio vida y confianza a la industria del alcohol, hoy en franco desarrollo. Cinco plantas fueron construidas por la industria azucarera del Valle y actualmente siete proyectos avanzan con el fin de construir un total de nueve (9) plantas para una producción estimada en 2.5 millones de litros adicionales. Para el primer semestre de 2009, todo el país estará consumiendo E-10 y habrá exceso para incrementar la mezcla o para exportar.
Dicha normatividad, complementada con la Ley 939 de 2004 o ley del biodiesel y sus reglamentaciones, han impulsado, igualmente, este sector de la industria, utilizando aceite de palma excedentario como materia prima, que actualmente se exporta y, estimulado por la política de expansión de la palmicultura propiciada por el Gobierno Nacional, los empresarios han venido haciendo grandes
inversiones.
La razón, la confianza en los reiterados anuncios del Gobierno de que mantendría la normatividad, asegurando la estabilidad jurídica del sector con la expedición de un documento CONPES para convertir las decisiones anteriores en políticas de Estado.
En reunión sostenida con el Primer Magistrado el enero 23 de 2007, conjuntamente con FEDEPALMA, le expresamos la necesidad de dicho documento y, su compromiso de expedirlo, se tradujo en un borrador que fue presentado a la opinión por el DNP, conjuntamente con el Minagricultuta, MINCOMERCIO y el Minminas, el paso 13 de febrero.
Hemos analizado el documento que tiene buenas recomendaciones para el sector de los biocombustibles, pero, lamentablemente, pretende cambiar de manera seria, el centro de gravedad sobre el cual giran las políticas que han hecho posible llegar al punto en donde se encuentra la industria.
Dice el Documento: “Se recomienda al MME que mantenga vigente este esquema regulatorio hasta cuando se logre el abastecimiento del mercado interno, bajo la política actual de mezclas de combustibles fósiles y biocombustibles. Esto es, la fecha en que la demanda doméstica de biocombustibles sea el 10% de la demanda total de combustibles en el país”.
Y Agrega, “…una vez se dé esta condición, dé paso al esquema de regulación de precios de mediano plazo…
y recomienda que …una vez se logre el abastecimiento del mercado interno de biocombustibles, bajo la política actual de mezclas de combustibles fósiles y biocombustibles, implemente un nuevo esquema de regulación de precios de los biocombustibles…
Que…. como paso previo para un eventual aumento en las mezclas obligatorias, adelanten los análisis necesarios para verificar si los beneficios derivados de dicha medida son mayores que los costos que esto genera para la Nación y para los consumidores…”
El documento contiene elementos positivos, como hemos indicado, pero desfasa el pivote de política que actualmente se centra en el consumo interno a otro que pretende orientar el negocio hacia las exportaciones, limitando el marco regulatorio actual hasta alcanzar una mezcla del 10%, sin cerrar las puertas a eventuales aumentos de mezcla, pero en condiciones de mercado abierto, sin ventajas tributarias que, equivocadamente, se presentan como favorecedoras de la industria, cuando, afortunadamente benefician es al consumidor.
No puede, entonces, esperarse que con escasos dos años cumplidos desde el inicio de la producción de alcohol carburante y dos meses doce días del inicio de la producción de biodiesel, y de tener cuatro proyectos de biodiesel en marcha y otros siete de alcohol, se cambien las reglas de juego a los inversionistas, que confiaron en que el creciente consumo interno de biocombustibles, gracias al marco regulatorio con el que tomaron las decisiones, aseguraba el retorno a sus inversiones.
Eso no está bien
Que la industria deba prepararse para competir en el mercado internacional, no solo es necesario, sino que los empresarios lo han venido haciendo desde un comienzo.
Eso está bien.
Sin embargo, las inversiones y la atracción que la industria ha tenido, se fundamenta en que el Gobierno del Presidente Uribe ha expedido normas para estimular el consumo interno asegurando una mezcla creciente de los biocombustibles con los petrocombustibles, en la medida en que haya oferta, como en tantas ocasiones el señor Presidente de la República lo ha mencionado.
Una prueba de ello, ha sido su constante llamado para que los palmicultores amplíen las áreas y el señor Ministro de Minas ha hablado de tres millones de hectáreas; inclusive, el señor Ministro de Agricultura, invita a los ganaderos a industrializar su sector, reduciendo el área necesaria para el mantenimiento del hato actual, buscando poner a disposición de la agricultura energética millones de hectáreas.
Eso está bien
La Federación, con base en esa visión ha venido promocionando un agresivo desarrollo de la industria hasta el año 2020, fundamentado en su confianza en la estabilidad del actual marco regulatorio.
En resumen, no está bien que ahora se pretenda, como dijimos antes, pasar a una segunda fase, cuando la industria apenas está aprendiendo y lanzar un manto de incertidumbre en la cadena de los biocombustibles, que estará en capacidad de suplir el 10% de mezcla para alcohol y biodiesel entre 2009 y 2010.
Esperamos que el Gobierno Nacional, con el liderazgo de los ministros de Minas y Energía y Agricultura, que han batallado tanto por este sector, orienten las directrices de política del documento CONPES, a establecer una meta de mezcla básica obligatoria de E-25, como en Brasil, y otra del B-35 en la medida en que haya oferta y las condiciones técnicas lo vayan permitiendo, como lo señala el Decreto 2629 de 2007, que establece una mezcla mínima E-20 y B- 20 a partir del 2012 para aquellos vehículos que, importados o nacionales, deberán estar acondicionados para manejar ese tipo de mezclas.
Por cierto, hay que destacar en ese Decreto 2629, el parágrafo 3 del Artículo Segundo, que instruye a los ministerios de Transporte y Comercio, homologar los paquetes de conversión a los niveles de combustibles señalados, para facilitar la transformación del parque automotor. Esta norma si se expide a la mayor brevedad, podría ayudar a iniciar la adecuación vehicular antes de esa fecha, para que las estaciones de servicio no tengan que hacer grandes inversiones para contar con surtidores de dos niveles de mezcla, sino solo de E-20 y B-20.
Las pruebas que se realizan en TRANSMILENIO, confirmarán las del ICP, sobre la bondad de mezclas crecientes de biodiesel-ACPM en motores diesel, sin complicaciones mecánicas de ninguna naturaleza y gran efecto positivo en el medio ambiente y la salud de los bogotanos.
Igualmente, el convenio que hemos suscrito con la Universidad Tecnológica de Pereira para adelantar un estudio del efecto de mezclas crecientes de Etanol en los motores y sus componentes, que durará tres años, con contratos de uso en flotas de taxis y vehículos particulares durante dos años adicionales. Es una tarea seria que ya arrancó, con el apoyo económico del Minminas.
EL MERCADO EXTERNO
Quiero tocar de manera muy tangencial el panorama del mercado internacional para los exportadores de biocombustibles Gracias a que los Estados Unidos y Europa se han fijado crecientes metas de mezcla, por las mismas razones que las nuestras, todos los países con potencial para producir - asiáticos, africanos, latinoamericanos y caribeños - miramos esos mercados pensando que nos abrirán las puertas generosamente para colocar allí nuestros excedentes de producción, gracias a los acuerdos de libre comercio que están sobre la mesa y, en particular, el denominado de libre comercio de etanol de las américas.
Recientes congresos sobre biocombustibles llaman la atención hacia la capacidad tecnológica de los países desarrollados. Los avances de la biotecnología y los procesos de tercera generación que ya atropellan la incipiente segunda generación, convertirán los miles de millones de toneladas de biomasa y basuras urbanas en alcoholes y compuestos sustitutos del ACPM, junto con una cadena transversal de industrias de corte avanzado.
Estimo que, en un lustro, esas tecnologías estarán en franco desarrollo y aplicación, dejando las materias primas comestibles cumplir su fin primordial, para entrar en la era de los combustibles celulósicos obtenidos en procesos de tercera generación.
Esperamos que el Gobierno Nacional, tenga en cuenta los planteamientos que le hemos hecho sobre este punto crucial para la industria.
Por supuesto, esas tecnologías también llegarán a nosotros y los inversionistas las usarán para poder entrar en competencia en el mercado internacional. Así debe ser y así será.
SELLO SOCIO AMBIENTAL
FEDEPALMA ha venido trabajando con premura en el establecimiento de un SELLO SOCIO AMBIENTAL para el aceite de palma y el biodiesel, que ha encontrado apoyo en el Documento CONPES. Se hace esencial asegurar a nuestros biocombustibles el acceso a los mercados internacionales mostrando el cumplimiento estricto de las normas ambientales y sociales como lo están ya exigiendo los importadores europeos. La Oficina del Dr. Infante en el DNP ha conseguido los recursos para estructurar dicho sello. Apreciamos que el Gobierno Nacional esté decidido a convertir el SELLO en el pasaporte de nuestros biocombustibles para acceder al mercado externo y para que sirva de barrera efectiva a aquellos biocombustibles que se pretendan introducir al país sin su exacto cumplimiento por parte de los países que los produzcan.
Eso, está muy bien.
Para terminar, el Dr. Arturo Infante Villarreal, Coordinador de las Políticas para el Desarrollo Sostenible de los Biocombustibles en Colombia, me ha informado que el próximo 27 de marzo habrá una reunión de socialización del Documento CONPES, cuyo texto, esperamos, recoja las propuestas que desde distintos sectores le hemos formulado al Gobierno Nacional.
RESUMEN
En resumen, el documento es bueno en términos generales, pero desconoce la importancia de darle un margen de tiempo a la industria para que se proyecte, fortalezca y aprenda a manejar el mercado internacional, así sea en pequeña escala, a que contemos con infraestructura portuaria mínima adecuada y un sistema estructural de transporte que permita la competitividad de la industria.
Eso requiere tiempo y preparación.
PROPOSITOS
Nos propusimos convertir la Federación en un vehículo que hiciera posible convertir a Colombia en un gran productor, consumidor y exportador de alcohol y biodiesel.
Sin excepción, todos los departamentos colombianos son aptos, en mayor o menor capacidad, para cultivos de caña o remolacha o yuca o sorgo dulce o palma de aceite y seguramente jatropha. Es decir, la agroindustria energética es factible en mayor o menor tamaño, pero siempre aportará desarrollo y empleo prácticamente en todas las regiones del país.
Fundamentamos nuestra filosofía en el trabajo, el desarrollo y la tranquilidad pública que procurará la industria de la agricultura energética y los biocombustibles, eso que llamamos justicia social. Ese ha sido nuestro faro principal.
Cuatro años han pasado desde entonces. Conocen ustedes los logros del trabajo conjunto con el Gobierno Nacional en donde la Federación ha logrado se escuchen sus planteamientos porque están en concordancia con las políticas de desarrollo que desde un comienzo ha venido promoviendo.
El Gobierno Nacional no solo logró la expedición de la ley del biodiesel y la enmarcó con una regulación futurista, sino que reglamentó, con sabiduría, la ley del alcohol de manera oportuna, con lo que se dio la señal de arranque a una industria que todos vemos con esperanza por lo que social, económica y ambientalmente significará.
¿Qué ha hecho la Federación, además de que algunos de sus miembros actuales generamos la idea y empujamos la expedición de la ley de alcohol de origen parlamentario y apoyamos la del biodiesel, de origen gubernamental?
Sin pretender apropiarnos las decisiones gubernamentales, directa e indirectamente, hemos participado con nuestras propuestas, conjuntamente con Asocaña, Fedepalma y Maquilagro, para la más adecuada formulación normativa.
Además, hemos estimulado decisiones de origen presidencial como la expedición del Decreto de Zonas Francas Agroindustriales, en condiciones muy favorables para el desarrollo del sector de los biocombustibles nacionales, tarea que no fue nada fácil, pero su logro se debió al trabajo conjunto con nuestros asociados Fedepalma.y Asocaña, a pesar de que para esta última los productores de alcohol ya habían hecho sus inversiones, pero como un claro compromiso con el progreso de la Nación.
Esta fue una de las metas que la Federación se trazó y que ustedes aprobaron en la asamblea del año pasado.
Igualmente, se cumplió el objetivo de vincular a los productores de alcohol y de biodisel, al igual que a los proyectos en marcha de ambos combustibles.
Es así, como hoy podemos decir que, con la excepción del Ingenio Risaralda, que esperamos se vincule, los productores de alcohol son nuestros asociados, como lo son los seis proyectos del sector de biodisel, incluida la planta de Oleoflores ya en producción. Igualmente, cuatro (4) proyectos de alcohol para siete (7)) plantas, así: tres (3) en la Costa Atlántica, una (1) en Boyacá, una (1) en Cundinamarca, y dos (2) en el departamento Meta.
En total, junto con ASOCAÑA, FEDEPALMA, ECOPETROL, AGROFORESTAL DE COLOMBIA, empresa aplicada a la investigación de Jatropha en el Vichada y próximamente en Sucre y la Universidad Autónoma de Colombia, la Federación cuenta 19 asociados aportantes, además de los fundadores, muchos aquí presentes.
Esa fue también, otra meta que fue aprobada en la Asamblea del año pasado.
Con la Fiduciaria del Banco de Colombia, la Federación firmó un memorando de entendimiento para la estructuración de un Fondo para financiar proyectos de biocombustibles. Actualmente se sigue trabajando en la idea, que ha contado con el apoyo de ECOPETROL. Aun cuando es un proceso complejo, esperamos se pueda contar con un Fondo de Inversión que apalanque el financiamiento de los proyectos, inclusive, su componente agroindustrial.
Seguiremos con esta tarea,
La Federación ha estado muy atenta para hacerle seguimiento a diversos proyectos de ley que han cursado en el Congreso, inclusive, algunos que, por su contenido complejo, se ha considerado conveniente recomendar su archivo. Igualmente, hemos participado en el apoyo de proyectos como el de la Cogeneración eléctrica con biomasa, proyecto que se discute actualmente en el Congreso.
Ante la perspectiva del empleo y la tranquilidad rural, algunos departamentos han incluido en sus planes de desarrollo el capítulo de los biocombustibles. Significará esa decisión un mayor involucramiento de la Federación en dichos planes. Lo haremos, como en el caso del Meta, con el apoyo de nuestro asociado Julián Villegas, Gerente de BioCastilla, quien, en nuestro nombre, hace parte del Comité de Competitividad de dicho departamento.
El mandato de la Asamblea pasada de estructurar la Federación dotándola de los medios humanos y materiales necesarios para un trabajo más eficiente y participativo, así como definir un presupuesto para su concreción, se ha cumplido solo parcialmente.
Si bien junto con Jorge Cárdenas Gutiérrez, Alfonso Santos Montero y el apoyo de los miembros de la Junta Directiva, en particular Luis Fernando Londoño Capurro, Presidente de Asocaña, Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma, Orlando Polanía Camargo, Amylkar Acosta Medina, David Cala Hederich y el resto de los asiduos miembros de la Junta, hemos adelantado una labor a todas luces efectiva, hemos sentido, sin embargo, que en algunos ámbitos nuestra acción se limita a las capacidades individuales de sus miembros, que debemos dejar de lado personales y profesionales compromisos para apersonarnos hasta de los más pequeños asuntos de la Federación. Esta situación debe cambiar para bien.
Un gremio podrá avanzar en los propósitos que fijen sus asociados, si hay unión porque habrá, entonces, fortaleza.
Los invito a debatir exhaustivamente, más adelante, dos asuntos de vital importancia:
- Reforma estatutaria, para darle a la Federación mejores herramientas de acción, y mayor participación a los nuevos actores
- Dotar a la Federación de mecanismos de financiación para su sostenimiento decoroso. El doctor Luis Fernando Londoño Capurro, miembro de la comisión de reforma estatutaria y presupuesto, designada por disposición de la JD, conformada también por los doctores Jorge Cárdenas Gutiérrez y Jens Mesa Dishington, hará la explicación correspondiente para la consideración y decisión de la Asamblea.
Este mismo tema lo hemos traído antes como propósito de la JD, pero ha llegado el momento en que ustedes le den a su Federación los medios para que pueda desempeñarse con distinción y pueda adelantar con efectividad los roles que la nueva estructura le asigne.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Contribuir a que el Congreso de la República expida dos leyes: La de la obligatoriedad de mezcla de biodiesel con ACPM y la de la Cogeneración eléctrica con biomasa, para aprovechar los excedentes de bagazo y otros residuos como los de la industria maderera.
- Contribuir para que el Documento CONPES de Biocombustibles llene las expectativas de los productores y de garantías para que el desarrollo sostenible de la industria contribuya al progreso de las regiones y sus habitantes
- Lograr la conformación de entidades nacionales con capacidad de estructurar proyectos de biocombustibles
- Impulsar la capacidad empresarial nacional para la construcción de plantas de alcohol y biodiesel en Colombia
- Seguir trabajando para la constitución de un Fondo para financiar los proyectos de biocombustibles, en particular en aquellas zonas de menor interés de los inversionistas, pero con gran potencial para dicha industria.
- Consolidar una banca de inversión especializada en biocombustibles. Actualmente, una banca de inversión ha aceptado este reto que le ha propuesto la Federación y ya aceptó y tiene en sus manos, con mucha complacencia de los estructuradores, dos (2) proyectos, uno de los cuales está a nivel de decisión de inversores. En estos casos, la Federación, conociendo el alto nivel de detalle de los proyectos, los ha recomendado a la Banca de Inversión y ella los ha aceptado. La Federación está abierta para conocer aquellos proyectos que los asociados consideren pueden estar en un nivel adecuado de avance, para recomendarlos a dicha Banca. Para casos como estos, requiere la Federación acompañamiento independiente.
- Defender los derechos adquiridos por nuestros asociados y propender por la estabilidad normativa
- Consolidar la capacidad financiera y organizativa de la Federación, según las directrices y las decisiones que en esta materia dicte esta Asamblea
- Difundir en todos los escenarios nacionales e internacionales, los fines y metas de la industria de los biocombustibles en Colombia
- Convertir a la Federación en ente consultivo del Gobierno Nacional a través de una ley.
- Otras que decida esta Asamblea y la Junta Directiva
Quiero agradecer el permanente apoyo que recibí de los miembros de la JD para el cumplimiento de las labores y en particular del Dr. Jorge Cárdenas Gutiérrez, generoso consejero y sabio orientador sin cuyo aporte no hubiéramos podido cumplir con nuestros logros.
A ASOCAÑA y Fedepalma, en particular a sus Presidentes, que sin limitación alguna, pusieron a nuestra disposición parte de sus recursos para apoyar nuestros compromisos, cuando a sí se lo pedimos.
A Amylkar Acosta, Orlando Polanía, Alfonso Santos, David Cala, Gabriel Reyes y César González, que dedicaron tanto tiempo a difundir el empleo de los biocombustibles en diferentes escenarios y que junto con los demás miembros de la Junta Directiva, respondieron con generosidad a los llamados de colaboración de la administración.
Apreciados Asambleístas, hoy es un día de gran importancia para el futuro de la Federación. Nuevos actores entrarán a actuar en su Junta Directiva para imprimirle más dinamismo, pero en la dirección del foco ideológico que nos trazamos desde su fundación.
Para terminar pido a ustedes rendir homenaje con un minuto de silencio a dos queridos amigos fundadores de la Federación que se nos fueron al más allá para gozar del descanso eterno: Doctores Henry Hanssen Villamizar y Ricardo Roa Moya.
Muchas gracias
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